domingo, 24 de marzo de 2013

Mini mini mini cupcakes

Hice estos cupcakes porque vi una foto de unos cupcakes enanos por Internet y me entró envidia. Puede que el refrán "Cupcake veo, cupcake quiero" (derivado del mucho más conocido "culo veo, culo quiero") haya sido adoptado por mi. Lo importante no era el sabor o la presentación, ¡era el tamaño! Leo lo que he escrito y solo me sale sonreír y preguntar, ¿chicos, el tamaño importa?
Lo que he descubierto es que en cuanto a cupcakes, un poco sí. Más de una vez me he encontrado con quien cuidando su forma no quiera probar un cupcake. "Es que es demasiado grande". Y con la versión reducida de los cupcakes se haya atrevido.
Cuando la inspiración es una foto que encuentras a través de Internet, no quiere decir que tengas todos los ingredientes en casa, lo que en mi caso quiere decir es que no tenía mantequilla (nunca hay en mi casa si no es porque previamente he planeado reposterizar) y como siempre que me ocurren estas cosas, me doy a la repostería creativa, que por contra de lo que muchos piensan no es la repostería bonita, todas esas maravillosas fotos de dulces que son más de guardar y mirar que de comer. No, la repostería creativa quiere decir, "voy a encontrar una manera creativa de salir al paso a este obstáculo que me he encontrado". También aplicable a otras cosas, por ejemplo, exámenes creativos. O lo que se os ocurra. Lo que sí tenía eran unos moldecitos originalmente para bombones que en su momento me regaló mi AIG y que siempre los había mirado con ojitos cupcakeros.


INGREDIENTES

- 1 huevo
- 200 ml. de nata
- 150 de harina
- 150 de azúcar
- 1 cucharadita de levadura tipo Royal
- 100 ml. de leche semidesnatada
- 1 cucharada de pasta de Home Chef de leche merengada
- Fideos de colores


RECETA

Muy sencilla: Ponemos a precalentar el horno a 180ºC. 
Batimos el azúcar con la nata hasta que quede una crema pastosilla. Añadimos el huevo y batimos bien. Incorporamos la tercera parte de la harina junto con la levadura y batimos. Removemos la masa junto con un tercio de la leche. Repetimos el proceso dos veces con la harina y la leche alternativamente. Añadimos los fideos de colores (cuanto más tarde mejor, porque si no, van perdiendo color) y rellenamos los papelitos 2/3.
Estos cupcakes son mucho más pequeños y necesitan algo menos de tiempo de horneado, que es de aproximadamente 15 minutos. Eso sí, habrá que vigilarlo y hacer la prueba del palito. Cuando salga limpio de masa, sacamos del horno y dejamos enfriar.


RESULTADO


Ñe. O como ya he dicho antes, lo primordial aqui no era la decoración, ni siquiera les puse copete de buttercream o de cualquier otra cosa. Eso sí, me apetecía que fueran aunque sea un poco bonitos, por eso los fideos de colores.
También resultó que el sabor que tanto había idealizado de pequeña (y de no tan pequeña), la leche merengada resulta un poco empalagoso en formato cupcake (o por lo menos con la pasta de Home Chef). Por otra parte, creo que cambiar nata por mantequilla hizo que quedara esponjoso pero un poco denso y que se pegara al papel con todas sus ganas.
Ahora caigo en qué es lo que debería haber añadido a la receta. Tonta de mí, es que es inimaginable la leche merengada sin canela. Cabeza mala...





Aquí los susodichos, en comparación con otras cosas variadas para ver su tamaño real y sus coloritos de dentro:

Aunque ésta también sirve para ver que tengo unas manos muy pequeñas


Mi "Kit para emergencias" ya vacío de golosinas
3 cm de anchura, 1,5 cm de altura.





PELÍCULA



Para unos cupcakes nacidos sin una gran previsión; nada mejor que una película ligerita. Muchas veces ha sido catalogada como película para género femenino. Pero es lo que suele ocurrir con las comedias románticas (por cierto, existen hombres a los que les gustan las comedias románticas). Lo cierto es que es una película ligera, no muy de tener en cuenta. Pero la he visto un par de veces en una de esas noches con amigas y películas. Incluso yo hago de esas cosas.

Por eso y porque hace ya muchos años, leí el libro en el que está basada la película. No tengo la menor idea de cómo llegó a mis manos. Y si alguna vez he revisado la película es también por nostalgia. Por cierto, tengo que decir que prefiero el libro, aunque la película es bastante exacta a cómo la imaginaba.

Total, que la película es del año 2001. La actriz que la interpreta es Renée Zellweger y fue pasto de todos los comentarios posibles y por haber a raíz de esto:


Hay que decir que la imagen habitual de Renée es la segunda, casi escuálida, muchas veces rodeando la extrema delgadez (especial mención a la película "Chicago"que sus huesines me parecían un poco espeluznantes). Eso y que ella es norteamericana y el personaje es británico, lo que llevó al mismo estúpido debate de siempre sobre si un actor americano puede hacer de inglés. El resultado parece indicar que sí, ¿no?

Bridget Jones es una treinatañera londinense que lleva un diario. Se ve gordita y pasa las noches viendo la tele, bebiendo y fumando. Ella quiere ser periodista de verdad y una mujer moderna y sobre todo, conseguir una cita con un hombre de verdad. Y debido a tener una cita con su Darcy, su jefe Daniel va a tener un apasionado affair con ella.

Hugh Grant es el sinvergüenza jefe Daniel Cleaver y Colin Firth el galán Mark Darcy. Precisamente, éste último fue el encargado de dar vida al señor Darcy en la miniserie "Orgullo y Prejuicio" y nuestre Bridget tiene una obsesión con este actor por precisamente ese papel.

Hubo segunda parte, Bridget Jones: sobreviviré (Ojo a la actuación de Bridget cantando "like a virgin). Y dicen que se está escribiendo una tercera novela, con Bridget entrando en crisis porque quiere tener hijos a toda costa.

Se supone que Bridget es un ejemplo de mujer moderna. Y aunque es un pasarratos, mi pequeña feminazi interior le encuentra muchas pegas, pues al fina, el verdadero leit motiv de esta señorita es encontrar un hombre. Pero como este blog no va de eso, os dejo con una cita muy repostera de la película:

"Mantengo una relación muy intensa con dos hombres a la vez: Uno se llama chocolate, y el otro pistacho"





Y de regalo uno de los integrantes de la nueva obsesion paterna:


Se llama Calzonazos. ¿Por qué? Por una larga historia. Bueno, vale. Porque cuando lo compró mi padre, lo trajo en una bolsa junto a 4 hembras. Antes tenía una preciosa cola larga. Pero las hembras se la comieron. Y pensamos que era el mejor nombre para él.

domingo, 10 de marzo de 2013

Cupcakes enfermeros

Parece que cada vez me estoy volviendo más vaga. O que cada vez tardo más en subir los post, que se me van acumulando. Lo que lleva, a que por desgracia, olvide las recetas, porque se me va la pelota y no las escribo de la misma. No tengo perdón, lo sé... Pero para compensaros (já!) ésta vez, voy a subir el resultado de dos hornadas diferentes. Ambas las hice para agradecer a los profesionales (especialmente a las enfermeras, aunque no me olvide de auxiliares y celadores) del hospital San Eloy, donde he estado haciendo las prácticas.

Las primeras las hice para la 6ª planta (aunque sé que alguno de los cupcakes cambió de planta, pero oye eso es que gustaron, ¿no?, desde aquí todo mi agradecimiento a todos los que nos acogieron. Por otra parte, siento la calidad de las fotos de estos primeros cupcakes, pero es que no tenía a mano la cámara y tuve que sacarlos con el móvil.



Son cupcakes de mora (¡Sin quererlo acerté con uno de los sabores preferidos de la super!) con ganaché de chocolate blanco. Bueno, algo cercano al ganaché  de chocolate blanco, porque hacerlos la víspera supone que no tienes porqué tener tiempo de sobra.


Algunos de ellos los decoré simplemente con estos confetti comestibles que encontré en el súper y me hicieron mucha gracia.


Y los otros... eran mi joya de la corona. Tiritas, cofias (aunque ya no llevemos estas cosas, nos identifican con ello), fonendos... Pequeños aderezos con mi limitado fondant (cuando no eres rica, tienes escasez de materiales).


A todos les llamó la atención, la verdad es que estoy orgullosa de mis tiritas; aunque como suponía y como siempre pasa, nadie quiso comerse el fondant. Lo que me lleva a la reflexión que tantas otras se han hecho antes que yo. Que sí, que da resultados espectaculares (esto... puede dar resultados espectaculares) pero a casi nadie le gusta. Conozco raritos a los que sí, pero no es la norma general.


Nota rápida
Detalle: Perfecto ;)
Presentación: A mejorar
Sabor: Aceptable (Notable si es tu sabor preferido y hubieras dicho bah, solo una que esto engorda mucho. ¿Puedo comerme la otra mitad? :)



La otra tanda es algo posterior, porque fueron mis segundas prácticas en el San Eloy, en la planta5ª aunque de vez en cuando seguía confundiéndome con la sexta. Una experiencia muy diferente, por el tiempo de paciente que hay. Pero aún así, fuimos acogidas nuevamente con los brazos abiertos, así que desde aquí también les doy las gracias a todos ellos. Vayamos ahora con la hornada de gratitud:


 Son cupcakes de nocilla (solo la parte de chocolate con leche) y buttercream de nocilla blanca. El resultado me encanta, sobrio, pero refleja lo que quería trasmitir. Los colores elegidos son blanco y azul, blanco por las estudiantes, azul por las enfermeras.


La nocilla va muy bien para dar una consistencia manejable a la buttercream, lo que permite trabajarla muy bien.

Los papelitos para los cupcakes fueron un regalo navideño de mis hermanos.


No tengo ni idea de si están buenos o no, no pude probarlos. Sospecho que sí, y mucho. ¡Cuánto me hubiera gustado probarlos...! Pero los llevaba justos (ni siquiera dejé en casa para mis testers preferidos)





Encontrar cajas suficientes para llevar 34 cupcakes fue complicado. Algunos fueron bien puestos, en sus tuppers. Otros tuvieron que ir amontonados en una caja de algodón de azúcar que encontré por casa. Sabía que la guardaba para algo...



Calcular a ojo de buen cubero y corriendo la cantidad de buttercream es complicado y me quedé sin demasiada para decorar, así que repostería creativa again. Con los toppers y otro modelo.





PELÍCULA

Bueno, quería para esta entrada una película que tuviera que ver algo con el tema, con mi tema. Pero es que no recuerdo ninguna que haya visto en el que tenga un papel relevante. Por eso, para variar (sorryyyy) me voy a quedar con una pequeña anécdota que he encontrado:


Al español fue traducida como "Enfermeras asesinas": 

El film relata los acontecimientos que le suceden a siete enfermeras en un desconocido hospital. Una noche en el hospital, las enfermeras se obsesionan con un desconocido peligro que sienten cercano, de pronto se verán cazadas por algo poco amistoso y bastante cruel. 

Diría que el que la tradujo era alguien con mucho sentido del humor, pero he encontrado otra sinopsis en la que no parece que al traductor le ponga hacer spoilers. Pero ésa no os la cuelgo. No la he visto, y no puedo comprometerme a ello, aunque... ¿quién sabe?, ¿no somos todos un poco morbosos? Por otra parte es que es una cinta oriental de terror...




Una pequeña P.D.: Lady Coral dejó caer hace poco que ha estado trasteando en la cocina (la pobre ya no tiene mucho tiempo) y que pronto tendría noticias suyas. Lo dejo caer por aquí para ver si hago algo de presión, un poquito, y se manifiesta.

P.D.2: También tengo que iniciar negociaciones con una mujer que mide el tiempo de cocción en "Left For Dead"s, a ver si la convenzco de que se pase por aquí y se quede el tiempo que quiera.

jueves, 14 de febrero de 2013

¡SOS! ¡San Valentín!, pero por lo menos, leche merengada

Hasta el último momento he estado dudando sobre si postear un artículo por San Valentín. Tenía mis serias dudas porque simplemente, no me gusta. Por múltiples razones.
Pero el caso es que ala, aquí estoy, con una entrada nueva. Porqué no, he caído en la tentación. ¿Qué es de una bloguera-repostera que no publique una entrada por San Valentín, de ahora en adelante SV. Y bueno, convertiré mi entrada en un pequeño homenaje a alguien a quien quiero más que a un huevo kinder. Y convertirlo en un recuerdo, en el aniversario que ya es.

Con la idea de preparar mi pequeño proyecto SV y con intención de hacer muchas cosas bonitas, me asaltan dudas. ¿Tengo que escribir un post ñoño? ¿Tengo que hacer una presentación ñoña? ¿Hasta dónde puedo corazonear mi blog sin que algo bulla dentro de mi y quiera rebelarse? ¡SV! ¡SV! Que es lo mismo que SOS... Porque a última hora he vuelto a cambiar de opinión, decidiendo no celebrar nada. Pero a esas alturas ya se había apagado el olor a galleta recién hecha del horno. Vamos, que ya estaban montadas. Incluso fotografiadas. Así que haya voy:

He elegido un sabor dulce, de leche merengada. Un experimento aún sin probar, parte del lote que me regalaron en mi cumpleaños. Quizá debería haberles puesto una pajita a las galletas, para beberme un sabor de verano y de recuerdos. Pero el SV pide que aunque no sea verano, su componente principal tiene que ser dulce. Endúlcense y corazonense (ay que me retuerzo, cómo me duele el sentido común) para unas galletas de leche merengada.



INGREDIENTES

- 1 cucharada de pasta Home Chef de leche merengada
- 2 huevos
- 250 gr. de harina
- 150 gr. de mantequilla
- 200 gr. de azúcar

Para decorar: 
- Glaseado de colores


RECETA: Hoy para variar también me voy a saltar este paso. Porque ando justa de tiempo y quiero que se publiquen hoy.


RESULTADO



Además de hacer éstas hice también 4 galletas con otro texto, "home made" que aproveché para regalar a un amigo con quien tengo un pequeño pique en un juego estúpido del facebook de criar dragones. Lo que hay que oir, como dirían algunos.El texto cambiado era sobre todo para no llevar a error, no se vaya a montar la que no es.
Pues ahí que se las han comido. Éxito han tenido, pero esta gente está ya tan acostumbrada a que les lleve galletas que ya se las zampan y punto. Pero oye, aprovechando la fecha, voy a saltarme este paso para lucir mis galletas, a ver si me da tiempo a que salgan hoy.




Éstas son para mi huevo kinder:






Que ñoñear no es mi estilo. Y me gustan los colores, así que, fiesta del color:











PELÍCULA

Aunque inicialmente tenía otra idea, voy a aprovechar esta entrada para, por una vez, pedir sugerencias en vez de ofrecerlas. ¿Quién me recomienda una película cómica e irónica sobre l'amour?












domingo, 10 de febrero de 2013

También hay cupcakes en la Città Bella

Esta entrada va a ser un poco diferente, porque por primera vez se trata de una reseña. El diciembre pasado (sooooorry), concretamente la parte del puente no festiva, hice las maletas y me fui un par de días a Roma con un amigo. Ya había estado en Roma, cuento en mi haber con un Erasmus en Italia. Pero desde el verano pasado, he visto unos cuantos documentales sobre la Città Bella y me había entrado morriña. La idea original era repartir la mitad del viaje en la capital y la otra mitad volar a Sicilia. Pero no cuadraba ni el dinero ni los vuelos.
Repasando las fotos, no hay una sola que sea más o menos decente, vaya desgracia de fotos. Lo que sí puedo enseñaros es la razón de esta entrada. Aunque la razón del viaje no fue hacer turismo gastronómico, Italia es Italia. Cayeron pizza al taglio y pasta variada, así como gelatti cerca de la Piazza di Spagna a pesar de ser pleno diciembre. Eché en falta una arancina y las focaccias, pero no se puede estar todo el día comiendo...

Sobre la ciudad eterna no voy a hablar, porque podría hacerlo largo y tendido, con el tiempo he desarrollado romafilia. Y el viaje ha tenido para anécdotas. Pero no puedo dejar de recordar que esto es un blog de repostería y cine y que a lo más, puedo permitirme desviarme lo justo para hablar de salados o de otros temas audiovisuales. Y quiero empezar mi reseña con cosas que probamos allí y aquí son imposibles de encontrar, porque son una serie especial o vaya usted a saber porqué.

En primer lugar, una adicción que se me creó cuando viví en la tierra de los romanos. El zumo de naranja roja. Aquí existe (de hecho, es uno de los ingredientes de una de mis primeras recetas), pero es cada vez más difícil de encontrar. Aquí reciben el nombre de sanguinas y no son habituales en las fruterías. Lo mismo que el zumo, que antes lo vendían en los supermercados de El Corte Inglés, pero ya no. :( No tengo fotos de la caja de zumo que me compré...

Otra de las cosas raras que encontramos allí son una variedad diferente de Pringles, con sabor a romero y aceite de oliva:


Son bastante especiadas y a mi amigo no le gustaron, pero a mi sí. De hecho, más que las Pringles normales. Pero es que yo soy un poco rarita.

Y la joya de la corona. Mi obsesión en una nueva variedad:



Si alguien conoce una tienda en la que vendan los M&M Criespies, le ruego que me diga dónde, por favoooooor. Me traje un paquetillo para aquí, y creo que deberia haberme traído más, bastantes más.Tenía tantos proyectos para ellas... Pero no llegaron, claro. ¡Quiero más! Tengo muy claro que el próximo viaje tendrá que ser a una ciudad donde tengan una tienda de M&M.

CAKE AND THE CITY
Y ya entrando en la reseña en sí, me empeñé en visitar al menos una tienda de cupcakes de la ciudad eterna. Investigué antes de partir y una de ellas estaba relativamente cerca de nuestro hostal (y a su vez del Vaticano). Me hubiera gustado hacerme el tour completo, pero no me sentía capaz de arrastrar a mi acompañante por todas las cupcakerias. Porque nos pilló un tiempo horrible (la historia del paraguas es desde luego para recordar) y porque antes de conseguir probarlos, dos veces que pasamos nos la encontramos cerrada. Tiene unos horarios un poco raros si la comparamos con las tiendas locales.
La cupcakeria se llama "Cake and the City".

 


Es un local pequeñito en una callecita. Y es fácil pasárselo de largo. Me voy a odiar por decir esto, pero es un sitio muy cuco. Acogedor, pero pequeñito. Solo tiene un par de taburetes para sentarse. Está especializada en cupcakes, aunque también tiene tartas y algunas galletas decoradas. Sin querer desmerecerla, las galletas, que no probamos, no me parecieron nada del otro mundo. Desde un punto de vista exclusivamente estético, claro. Pero he visto tantas maravillas por la red, que me parecieron muy... del montón. En cambio, la barra de cupcakes ya es otra cosa:





Pedí permiso a la chica que atendía, que era además la co-dueña del negocio, para sacar las fotos. La mujer es una señora muy agradable, que además hablaba algo de español y me explicó la diferencia entre "vaso" y "jarrón" (hace tanto que no hablo en italiano que lo tengo pelín oxidado). Nos fue respondiendo a todas nuestras dudas y nos aconsejó además sobre nuestras elecciones. Cuando vi la gran variedad de cupcakes para elegir casi me da algo. Yo, que por naturaleza soy indecisa, aquello era  una mezcla entre paraíso dulce e infierno personal. Por mi hubiera cogido uno de cada. Lo cierto, es que tenían muy buena pinta.

Visto el frío que hacía, que estaba lloviendo y que los dos estábamos lesionados, decidimos tomarnos la merienda allí. Pedimos un chocolate caliente cada uno y elegimos un cupcake. Me temo que en este punto tengo que poner una pega. El chocolate caliente no era muy bueno.

Me costó elegir mi cupcake, pero de repente, lo tuve claro. Quería probar un clásico, elegí para mi un Red Velvet. Y mi compañero, después de pedir sopitas eligió uno de Zabbaione, es una crema muy parecida a la crema pastelera (según nos explicó la propietaria) típica de Italia.
Aunque mi amigo sostiene que su elección fue mejor, creo que mi Red Velvet estaba mucho mejor. No eran demasiado densos y la crema estaba de chuparse los dedos. Pero no era rojo-rojo como los Red Velvet de verdad. Tenía un color más marronáceo, no estaba del todo conseguido, así como las virutas de chocolate tampoco encajaban mucho en la decoración ni en el sabor.






 El de Zabbaione estaba bueno, algo más denso, pero las virutillas de caramelo encajaban mucho mejor en el sabor.

La verdad es que Cake and the City tiene más que un aprobado, lo que pasa es que a veces hay que sacar punta. Eso sí, tengo que decir que eché en falta que vendieran en la tienda útiles, herramientas o ingredientes para repostería. Estaba la tienda como un poco desnuda.

Espero que esta reseña abra una nueva tradición de reseñas por ciudades y cupcakes. Ésta vez no habrá nada sobre cine, porque ahora mismo no se me ocurre un equivalente digno para emparejarlo. Había pensado en comentar sobre "Vacaciones en Roma", pero no la he visto, y no me parecería justo. Si a alguien se le ocurre alguna idea cinéfila que encaje y me pide algo al respecto, me lo pensaré. Aunque parece poco probable.

Baci dalla CIttà Bella...


lunes, 21 de enero de 2013

Curso de galletas en Viva la Tarta

Esta es la típica entrada que debería haber subido hace mucho tiempo. Ésa que al final entre pitos y flautas vas dejando, vas dejando y varios meses más tarde, revisando las entradas que tienes en borradores te das cuenta de que ni siquiera la tienes escrita. Y piensas, buf, qué pereza y la vuelves a dejar. Hasta un día como hoy en el que te cansas de tenerla ahí todo el rato y te decides a escribir.

Bueno, pues esta entrada va sobre mi tercer curso. Segundo de galletas y segundo también en Viva la Tarta. El primero que hice con Vani, la chica de este blog, fue de cupcakes (y ese post aún lo tengo sin escribir también, pero resulta que aún no tengo las fotos). Es una chica argentina que da sus talleres en un espacio de Bilbao que se llama Arbat.

Ella es una chica con muchísima energía y por lo que he oído por ahí, perfeccionista hasta extremos desesperantes. Este taller era el de técnicas avanzadas de decoración de galletas con temática Halloween. Éramos 10 alumnos y tenían una de cada herramienta para cada uno. 

Lo cierto es que estuve muy a gusto, aunque concentrada en lo mío. Probé técnicas que no había probado antes, haciendo pruebas que tenía en el tintero desde hace mucho (la técnica del embrodery, por ejemplo, siempre me ha gustado). Probablemente no sea el tema que más me atrae porque tiene limitaciones (por ejemplo, de color) pero para hacer pruebas creo que está muy bien. Yo era la chica que estaba callada en su esquina, concentrada en su trabajo, luchando contra años de pintura que me llevaban a intentar hacer algo más. 

Me gusta cómo me han quedado, especialmente considerando que estoy muy lejos de ser una profesional, que es de las primeras (aunque no primeras-primeras, claro) galletas que decoro. Especialmente contenta con la calabaza y con la momia (aunque por defecto profesional, iba repasando clases de vendajes e ideando cómo podía intentar mejorarlo).

De Vani decir que es un sol, trasmite muy buen rollo y anima mucho. Tengo que decir que la envidio un poco por lo que hace y por los materiales. Pero siempre envidia sana. Nos sirvieron un café (era un curso de tarde) y había llevado cositas de comer. Solo puedo decir, que en cuanto pueda, me apuntaré a más, casi seguro. Y subiendo dificultades.

La verdad es que este tipo de cursos es caro, pero merece la pena. Lo único que aquí, la firmante de estos posts, todavía es estudiante y no tiene para gastarse tanto dinero en estas cosas. Por eso, probablemente lo disfruto aún más.

Os cuelgo las fotos:














Y bueno, respecto al apartado cinematográfico, voy a recuperar la tradicíón (efectivamente solo la he llevado a cabo una vez, pero si las tradiciones no empiezan cuando se hace algo por primera vez... que baje alguien y proteste) de enlazar estos cursos de cómo se hace con un poco de realidad. Ésta vez no le he puesto comillas, pero tengo algo que decir al respecto: jijijijijijijijijijiji.  Ya veréis.

La cara oculta de la luna

Un documental muy bien planteado que nos presenta una teoría interesante. ¿Y si la cara oculta de la luna a la que hace referencia el título fuera precisamente que el hombre nunca la pisó?
Y aportan para ello, un montón de datos, de pruebas y de entrevistas de la gente importante de aquella época y de la época en la que el documental fue filmado. Políticos, astronautas... toda esa gente influyente que de verdad sabe lo que pasó. Como todo, en realidad, fue un montaje. Propaganda, y no precisamente barata. Para que el mundo de creyera que era mejor que los rusos, que ganaban en cosas. Para que la gente viera lo lejos que llegan los americanos. Pura mentira. Pura bazofia. Todo un montaje.

Nos sumergen a través de una serie de datos, de pruebas, por las que no podemos, como espectadores, si no estar más de acuerdo. Y es que además, no estamos ante una tonta película. Lo que nos presentan no es ficción, es un documental de los que dicen verdades. Y los documentales no pueden si no decirnos la verdad. Nos lo tenemos que creer.



Pero y es que resulta que es un fake documental. Un documental de mentirijillas. Todas las entrevistas a esa gente que fue tan importante como Collin Powel son reales. Pero es solo un ejemplo más de cómo eligiendo y seleccionando determinadas frases y reordenándolas como bien queramos, podemos cambiar el sentido entero de un discurso. Y aunque es cierto que nos deja con la lucecilla encendida de si efectivamente será verdad que nunca estuieron en la luna y que todo fue parte de un programa de propaganda por parte del gobierno americano, esas dudas han sido sembradas con pruebas y datos no reales. ¿Será verdad?. ¿será mentira?

Os dejo con una canción de "The dark side of the moon", de Pink Floyd.