jueves, 27 de junio de 2013

Galletas con sabor a unicornio

Es la única explicación que se me ocurre, que sepan a unicornio. Son como una explosión de cosas dulces en la boca, pero además enganchan. Y sin embargo, entran dentro de la categoría de experimentos fallidos. Porque mi idea original era otra cosa. Pero me tengo que justificar. Porque aunque este artículo se publicará después de mi periodo de exámenes, me metí en mi laboratorio de experimentos justo cuando me quedaba un examen, como premio al horror-tedio maratoniano de estudio anterior. Y decidir de repente encender el horno puede llevar a que no tengas todo lo que necesitas en casa. Y pensar que tienes aún un examen puede llevar a que pienses que no tienes tiempo de bajar a la calle a comprar harina.

Y así pasa lo que pasa. Que después de ojear por Internet, decidas sustituir el porcentaje de harina que no tienes por Nesquick de fresa. Cuyas consecuencias son: a) las galletas saben a unicornio y b) las galletas que has preparado con mimo y su forma se expanden hasta parecer mini-pizzas amorfas en el horno c) mi experimento de galleta de masa de colores no ha salido bien.

La única prueba de "lo que éstas galletas querían ser": éstas en concreto, Chip y Chop.
Lo que nos lleva a una pregunta, ¿entonces por qué decido hacer una entrada sobre ello?  Bueno, por varias razones. La primera es que de los errores también se aprende (y creo que a mucha gente puede resultarle útil). Hemos aprendido que no se puede sustituir tanta cantidad de harina, porque va a salir un churro. Otra de las razones es que creo que pude salvar alguna de las galletas, de forma que unas pocas han quedado presentables. Y porque están buenas y adictivas.



INGREDIENTES

1 huevo
200 gr. de azúcar blanco
100 gr. de harina
125 gr. de Nesquick de fresa
100 gr. de mantequilla
opcional:
colorante rosa Wilton
colorante morado Wilton


RECETA

Ponemos el horno a 180º a precalentar. 
En un bol, batimos el azúcar junto a la mantequilla a temperatura ambiente. Le añadimos el huevo y mezclamos bien. En otro bol revolvemos la harina con el Nesquick, que iremos añadiendo poco a poco a la mezcla. Iremos amasando la masa, para que vaya aceptando la "harina".  Repartimos la masa en dos, y la teñimos. Hacemos una bola con cada mitad y la metemos en una bolsa de plástico cada una.

Ahora se supone que viene lo de meterlo a refrigerar. Yo lo tuve una hora y después de cortarlo otra. Lo que pasa que se me amorfaron por completo en el horno. Las tuve 15 minutos en el horno. Por lo que al sacarlas, con un cortador redondo hice círculos. Tampoco es mala opción. Y las dejamos enfriar.



RESULTADO


Bueno, se me chafaron mis ideas para la decoración. No era una masa de colores, con sus formas y sus cosas. Tampoco eran lisas, así que no pude probar mi nuevo stencil. Pero... ¡saben a unicornio!
Y unos rotuladores de glase me dieron una idea para decorarlas. Volveré a probar otra vez, aunque con las proporciones de harina correctas. Y de todas formas, todas las "sobras" las tengo guardadas para un futuro proyectillo, a ver si sale.







 PELÍCULA

Como con animales fantásticos hemos empezado, ¿por qué no traer otro animal fantástico a la sección cinéfila? Damas, caballeros y buscadores de tesoros, os presento:


Se trata de "El laberinto del fauno", una película de Guillermo del Toro del año 2006. No se trata en realidad de una película de fantasía per se.


Personalmente me gustó bastante, aunque aún tengo pendiente una revisión de la película. Y la compra de su guión (disponible en la librería 8 y medio, por si a alguien le apetece regalármelo ;) Supongo que porque juega con dos planos diferentes: el de la realidad, con su crudeza y su tono gris, que además está ambientada en un periodo histórico duro como es la postguerra española. Y el de la fantasía de los seres mitológicos y las princesas de cuento. Juega a mezclar narrativamente los dos géneros, haciendo que las acciones de uno y otro plano tengan repercusión en el contrario. Y digo contrario porque los dos planos representan "realidades" opuestas. Es necesario el entrecomillado, porque parecería incongruente llamar realidad a la fantasía de la protagonista, la niña Ofelia. Pero ocurre que sí son realidades. Lo que pasa a su alrededor, el año 1944, la postguerra, la búsqueda de los maquis es una realidad. Pero también lo es que Ofelia sueña, quiere creer, desea un mundo mejor y necesita un refugio para evadirse. El mundo del fauno es necesario para construir la realidad de la identidad de Ofelia.

Pero claro, sin contar de qué va o cuál es el argumento todo esto es profundamente absurdo. Ofelia y su madre embarazada se trasladan a un pueblecito del Pirineo aragonés, donde está destacado el capitán de la policía franquista Vidal, el nuevo marido de la madre. Vidal está encargado de aplastar los últimos vestigios de la resistencia republicana y para ello usa cualquier método que pueda estar en su mano, y cualquiera incluye tortura o asesinato. Una noche, Ofelia descubre unas ruinas que conforman un laberinto y allí se encuentra el fauno que le revela que ella en realidad es la princesa Moanna, pero para poder regresar a su hogar debe pasar tres pruebas.

No hay que engañarse, la protagonista es una niña, pero estamos ante una película para adultos. Las escenas de violencia son explícitas y duras. Pero es que también lo fue la represión franquista.


Sin duda, el papel más complicado es el del fauno, si no, mirad el proceso de maquillaje:



El hombre detrás del fauno tenía que pasar por 5 horas de maquillaje todos los días. Las piernas del fauno son una especie de artilugio que ideó del Toro para que las pudiera mover el actor con sus propias piernas, que luego fueron eliminadas digitalmente.
Pero no fue la única complicación de este actor. Si le miráis bien la cara, se nota que es guiri. Y el asunto es que Doug Jones no sabe ni papa de español. Tenía que memorizar frases en un idioma que desconoce, pero es que también tenía que memorizar las de la niña, porque por lo visto con el traje puesto, no podía oírla. Además, le pidieron que se moviera como los zombies de Romero y su "El amanecer de los muertos".

Pero tampoco crean que Doug fue el único que sufrió durante el rodaje. Porque en la escena en la que la niña Ofelia (Ivana Barquero) pasa de rodillas por un túnel se hizo sangre en las rodillas, llegando a llorar de dolor.

La película tiene también alguna frikada, referencias a la anterior película del señor Guillermo: Hellboy. Aparecen dos de las hadas consevadas en la Agencia de Hellboy y el altar donde se encuentra el fauno también aparecía en la película.

Todas estas cosas llevaron a convertirla en una película aplaudida. Por lo visto, en Cannes recibió 22 minutos de aplausos, pero ya me contarán quién es el loco que se dedica a cronometrarlo. Tampoco ha sido el único premio que ha recibido. Fue nominada a varios Óscar (entre ellos mejor guión original y mejor película de habla no inglesa), pero solo acabó ganando 3: dirección artística, fotografía y maquillaje. Como para no.

Tampoco ésta vez voy a hacer un análisis extenso de la película, como ya he dicho, la tengo pendiente de revisar, pero la recomiendo. Y además, os dejo este video que me ha parecido muy interesante sobre el making off:


martes, 25 de junio de 2013

Mis primeros macarons

Tenía muchas ganas de probar a hacer macarons. Había leído en tantas y tantas páginas que eran muy difíciles, que no siempre salían... Incluso a gente de por aquí decir que lo habían intentado una y otra vez, pero que la humedad de mi ciudad dificulta tanto el proceso que muy similar a imposible. Que a la primera nunca salen...

                      

Pues a liarse la manta a la cabeza. En un "proyecto macaronero" junto a esa amiga que jamás quiere aparecer por este blog (demasiado perezosa ¬¬) decidimos intentarlo. Hace no sé cuánto tiempo me compré un libro de recetas de macarons (éste) y decidimos seguir sus pasos. Decidimos hacer dos recetas diferentes, por lo que calculamos por dos mitades. El problema de los colores también fue curioso, porque por causas personales ajenas a este blog (:P) tenía la mayoría de mis materiales fuera de casa. De ahí que solo tuviera un colorante y quede poco coherente (¿pistachos de color rojo?).

                                  

Lo curioso de todo este asunto es que nuestro primer intento salió bien, ¡eran como macarones de verdad!. No así el segundo, que resultaron galletillas, un poco mondonguitas.

Por cierto, debo confesar que me encantaría probar los macarons franceses (solo los he comido en una pasteleria de aquí, Zuricalday). Es uno de los "have to", mi lista de cosas que hacer en la vida. La frase correcta es ir a París - comer macarons - comprarme una boina parasina.


INGREDIENTES Voy a poner solo los que salieron bien (adaptada)
Para los macarons:
120 gr de azúcar glas
100 gr de almendras molidas de Vahiné
2 huevos pequeños
una pizca de sal
50 gr de pistachos triturados
colorante en pasta o gel (preferiblemente verde, aunque yo no tuviera)

Para el relleno:
75 gr. de chocolate blanco troceado
75 ml de nata líquida
1 cucharadita de azúcar


RECETA

Mezclar en un bol 100 gr. de azúcar glas y las almendras molidas y mezclar hasta que se amalgame todo, lo reservamos. 

En una fuente limpia y seca (es importante que esté bien seca), añadimos la sal y batimos las claras a punto de nieve. Seguimos batiéndolo poco a poco mientras le añadimos el resto del azúcar. Hay que mezclar bien, que se amalgame todo, que se incorpore bien. La mezcla debe ser brillante, blanca y compacta.

Se añaden los pistachos triturados (o los metemos en un trapo y los trituramos bien con un rodillo o una botella de cristal) y se mezcla bien. A continuación le ponemos el colorante que deseamos, con un palillo hundido en el color lo metemos en la masa. Revolvemos bien para que el color quede homogéneo.

Juntamos la mezcla de las almendras junto a las claras batidas. Debería quedar homogéneo y sin grumos. Cuando esté listo debería desprenderse de la cuchara formando una masa fundida tersa.

En un papel vegetal dibujamos círculos de unos 5 cms de diámetro y con una manga pastelera vamos rellenándolos. Si quedan burbujas hay que darle un golpe seco a la bandeja. Los dejaremos secando durante una hora más o menos. Tienen que quedar como una cáscara seca, sin que resulten pegajosos o húmedos al tacto.

Mientras tanto, podemos ir haciendo la crema de chocolate blanco. Pondremos la nata y el azúcar en un cuenco que pondremos a calentar hasta que el azúcar se disuelva y la nata rompa a hervir y verter la nata sobre el chocolate en trocitos, dejando que se fundan. Eliminaremos los grumos y cuando esté espeso estará listo para servir de crema.

Pondremos el horno a precalentar a 170º. Los hornearemos durante 10 minutos, solo una bandeja por vez. Cuando los saquemos descubriremos si han salido macarons o no. Los dejaremos enfriar y después los emparejaremos (por parecido, o por calidad) y los rellenaremos con la crema.


RESULTADO




El resultado ha sido sorprendente. Porque sorprendentemente los primeros macarons que he hecho (junto a la eterna mujer que sigue siendo vaga para escribir por aquí) ¡han salido bien!. Mis primeros macarons han sido un éxito. No así los segundos, los de la siguiente hornada, Quedaron galletosos y delgados, poco consistentes. La masa se desparramaba y no salieron. ¿Razones? Pues a mi que me registren, porque seguimos el mismo proceso para las dos hornadas, y sin embargo... Misterios de la repostería.


Así que los presuntos macarons de limón pasan a la sección de fracasos, aunque oye, para alguna foto son aprovechables. Además de que no estaban mal, a mi me gustó el sabor, un tanto ácido pero de mi gusto. Pero como ya os he dicho, no eran macarons.

La galleta-macaron mondonguita que quiso ser un Mickey y no lo consiguió
Los otros, los de pistachos, saben y parecen macarons. Así que puedo ponerles el sello de "conseguido". No son mi sabor preferido, a pesar de que por épocas he estado enganchada a los pistachos. Pero pistacho y crema de chocolate blanco está bueeeeno.

Con el pollito que se coló en las fotos
                                     


Por otra parte, os presento a una de mis betatester preferidas que más aparece por aquí, un poco pesada ;).





PELÍCULA (completa en el primer enlace):



Hoy os traigo una película que probablemente marcó mi infancia, otra más. Tiene además, una escena muy particular que sospecho, tiene algo que ver con mi obsesión por la repostería. A ver si antes de pinchar en el enlace, pueden adivinar de qué película se trata:
¡BANGUERAAAAAAAN! ¿La tienen? Sí, es Hook.
Recuerdo que mi escena favorita es la guerra de comida. Comida de colores vivos, que a mi juicio emulan los cupcakes y la repostería creativa actual. Comida que no existía si no creías en ella de verdad. Como otras muchas cosas que no existían si no creías de verdad en ellas. Sin imaginación, el mundo es un mundo gris, en el que los adultos trabajan y trabajan hasta que ya no tienen tiempo para dedicárselo a los niños. Ya no tienen tiempo para jugar con los niños, ya no tienen tiempo de recordar su infancia. ¿Qué fue de las hadas? Ellas mueren si dejamos de creer en ellas.

En un mundo real y adulto Peter Pan se ha hecho mayor y el País de Nunca Jamás es ya algo completamente extraño para él. Pero el capitán Garfio no olvida y quiere vengarse de él.



Peter Pan es el gran Robbie Williams, hacedor de tantas comedias que guardamos en nuestros recuerdos con gran cariño. Campanilla es Julia Roberts. Pero sobre todo, el Capitán Garfio es Dustin Hoffman, que a mi entender a pesar de ser el "malo" de la peli se come con patatas de colores imaginadas al resto de los actores. Y es que en realidad, el capitán acaba dando pena, no es más que un anciano que quiere seguir creyendo, y que quiere que alguien juegue con él. No es tan diferente de los ancianos de nuestra sociedad, esos que muchas veces acudan a los centros de salud solo para que alguien les escuche. Y es que esta película de aventuras (¡como película de aventuras es genial!) tiene escondidos pequeños tesoros para adultos. 



Es una película colorista y completamente recomendable para nostálgicos. O para familias con niños. Puede que sea porque forma parte de mi infancia, pero después de revisarla hace poco, me volvió a ganar.

Poquito más que agregar salvo que probablemente la próxima entrega tendrá que ser para rescatar "La princesa prometida". Solo, damas y caballeros, echénle un vistazo si quieren volver a sentirse niños, si tienen miedo de perder de vista aquellos tiempos, si necesitan comprender a sus hijos, si son nostálgicos...


Me estoy viendo cada día más vaga a la hora de escribir las reseñas cinéfilas... Hace ya tanto tiempo que solo orbito por ese mundo...

miércoles, 22 de mayo de 2013

Curiosidades: sabores de otro continente

La segunda entrada de "Sabores curiosos" fue un regalo por mi cumpleaños (allá por diciembre). Vino de parte de alguien que no podía permitirse un regalo y precisamente por eso, lo aprecio mucho más. :)
Plátanos deshidratados y una bebida gaseosa de manzana (que ni siquiera con la foto delante puedo decir de qué marca es). Están comprados en un locutorio especializado en productos de América Latina. Particularmente adoro el plátano deshidratado.



domingo, 19 de mayo de 2013

Curiosidades: Bebida pin up

Hoy quiero traeros un post un poco diferente. Aunque aún tengo alguna receta en la recámara, quiero inagurar un nuevo pequeño espacio o sección en el blog. La idea es presentaros una serie de sabores curiosos, ya sean locales o de otros países (espero poder traeros alguna que haya visto en su país de origen).

La que inagura esta sección es una bebida que he encontrado escondida en un bar pequeñito de mi ciudad.
Me llamaron la atención por varias cosas. Me encanta el estilo pin up, es tan retro... A pesar de ciertos recelos sobre esa "época tan oscura" para las mujeres (creo haber reconocido ya un pequeño feminazismo interior, pero ése es otro tema), me encanta la ropa y muchas de las imágenes pin up, aún espero hacerme con algo de ropa de este estilo. 
Las botellas son un conjunto de 5, de diferentes colores y sabores; de la marca Macario. Las botellas me parecieron preciosas y como al preguntar el precio resultaron (relativamente) asequibles me compré éstas.


No recuerdo cuál de las 5 fue la primera que vi, pero rebuscando, me llamó mucho la atención la "Aranciatta Rossa". Mi sabor añorado de Italia, la naranja(da) roja. Cúanto la echaba de menos... antes había un supermercado aquí que vendía zumo de naranja roja, pero ya no. 
La otra, la "Chinotto" es una especie de cola echa con el fruto del mismo nombre. Sabe más a caramelo y tiene un regusto más adulto. Sé que es una forma un tanto peculiar de definir un sabor, pero creo que se ajusta bastante bien.

Las tres que faltan en la imagen son tónica, gaseosa y limonada. Probablemente ésta última hará pronto compañía a mis dos botellas.  

sábado, 11 de mayo de 2013

Cuando llamábamos jamones a las nubes




Cupcakes de jamones. Cualquiera que haya tenido infancia sabrá que no son salados, que son unos cupcakes dulces. Otros los llamaban nubes. O marshmallows. Pero yo los conocía desde pequeñita como jamones, y para mi jamones serán. No me gustaban, nada en absoluto, pero a mi padre le encantaban. Y a veces le compraba bolsas enormes con jamones de diferentes formas y colores, aunque los típicos eran los rositas. ¿Por qué los llamaríamos jamones? 
Me siguen sin gustar, pero hay un par de personas por aquí que les gustan mucho y compré un bote de Fluff rosa que ya ha aparecido por aquí con anterioridad. 



Me quedaba casi todo el tarro y alguien (y no miro a nadie, pero porque no está, que si no lo miraría mal) me pidió por favor que a ver si le podía hacer una tanda de cupcakes, que quería llevarlos a su clase de inglés. Que sus compañeros alguna vez habían llevado cosas para comer y que él no quería ser menos. Pero luego me dijo que también quería llevar a clase de euskera. Y contando, eso hacía un montón de cupcakes...


INGREDIENTES

El toquecillo decorativo

Efectivamente, están rellenos de mermelada de frambuesa


RECETA
Ocurre que estos son de allá por noviembre, y no me apunté los pasos, pero es una variación de un cupcake básico. Por eso, me temo, que ésta vez no pongo receta. (Y tampoco peli, que me apura el tiempo). Pero al menos, quería enseñároslos.


RESULTADO



Otra cosa no sé, pero aparentes y bonitos han quedado un rato largo. Los llevó a la clase y triunfaron. Eran más majos ellos... Los cupcakes digo.
Me temo que ésta vez del sabor no puedo hablar, porque no probé ninguno. Los que los probaron dijeron que les habían gustado. Pero esto lo cuento de oídas, de "me han dicho que le han dicho..." Tampoco me traje ninguno a casa. Así que tampoco puede opinar mi hermana. Al menos me quedaron bien bonitos.





martes, 23 de abril de 2013

Cookies de M&Ms de importación o cómo la obsesión ha vuelto en mayor número

Los anuncios que aparecen por ahí son malos. Se me ocurren muchas tramas (sí, he dicho tramas) distópicas. Mucho futuro oscuro y mucho 2084 (autospam, que es gratis). Pero el caso es que, como muchas otras veces, pierdo tardes enteras viendo cosas en Internet e intentando ser una persona cabal para no comprármelo todo. Tengo varios hobbies u obsesiones, pero desgraciadamente, la mayoría son caros (Disney, Steampunk, corsés...). Total, que navegando me encontré con algunas cosas que debían ser mías (del Stitch-Yoda no voy a hablar ahora :P). Pedidos desde la tienda donde los pillé (sí, la de Internet), tardaron poquitos días en llegar. Os enseño:


Ya os había hablado de mi obsesión por los M&M previamente y encontrar M&M diferentes... buuuuuuuuuf. No vamos a hablar de orgasmos por aquí, pero oye, se le parece. Os presento a mis nuevos amigos (que actualmente sean inexistentes no cuenta):

M&M de coco, además de la presentación del M&M verde, mi preferida

M&M de pretzel, la galletita salada alemana, tienen un toque salado que me gustó mucho

M&M de mantequilla de cacahuete, esa "guarrindongada" tan típica americana. Mis preferidos,de lejos.
Y bueno, los protagonistas de esta receta. Son M&M de chocolate negro y frambuesa. El chocolate negro es el que más me gusta, especialmente si van acompañados de fruta. Debo admitir que la razón para que fueran estos y no otros el ingrediente precioso de mi próxima receta, es que son los únicos de bolsa grande. Tienen, además, un plus; que son de colores que no vienen en los paquetes que conocemos aquí. Estos son rosas (de repente, fui un poco más feliz), rojos y granates.


Ya hice cupcakes de M&M, por eso, para esta receta quería otra cosa diferente.Tuve muy claro qué quería hacer: cookies. Tuve que posponer un par de veces lo de encender el horno, pero finalmente, aquí están.


INGREDIENTES

-80 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
-1 huevo
-120 gr de harina
-300 gr de azúcar blanco
-Extracto de vainilla
-1/2 sobre de levadura (yo añadí más, pero os lo explico en los resultados)
-1 pellizco de sal
-2 cucharadas de mantequilla de cacahuete
-M&M (la cantidad exacta es más bien al gusto, y yo he usado estos, pero vamos, que se pueden usar los normales, lacasitos o cualquier cosa...)




RECETA

Precalentamos el horno a 180ªC. Ponemos en un bol la mantequilla junto con el azúcar y batimos para que se forme una pomada. Añadimos el huevo y batimos bien.

Juntaremos la harina, la levadura y la pizca de sal. Lo añadiremos a la pasta de mantequilla y batiremos hasta que se forme una masa. Aviso a navegantes, no es una masa típica de galletas, es más grumosa. Le echaremos el extracto de vainilla y las dos cucharadas de mantequilla de cacahuete y mezclaremos hasta que todo sea homogéneo.

Le añadiremos los M&M y revolveremos, sin batir, no se vayan a romper.

Sobre papel vegetal (yo usé papel albal, pero sospecho que tiene cierta relevancia en que el centro se despegue un poco del resto de la cookie) haremos circulitos de masa con M&M, y si queda escaso de M&M se los incrustamos manualmente. Hay que dejar bastante distancia entre un circulito y otro, que con la levadura crecerán.


Las meteremos en el horno y las dejaremos sobre 20 minutos o hasta que estén doraditas. Al sacarlas, las despegaremos con una espátula y las dejaremos a enfriar en un plato.


RESULTADO



Vamos a ver. Las quería con toda mi alma. Quería mis cookies. Y al meterlas en el horno vi cómo empezaron a crecer desmesuradamente y adquirían una consistencia bizcochosa. De las que son esponjosas. No soy amiga de las cursiladas, pero se abrió el infierno repostero. Coño. Que yo quería cookies, no bizcochos. Y es que ya había hecho un intento de cookies antes y habían salido unos bizcochos ricos, pero es que eran bizcochos (razón por lo que amablemente fueron consideradas un fracaso y no han sido presentadas en el blog). Haciendo el recuento de todo lo que había hecho tanto esta vez como aquella anterior, era bastante claro que la culpa la tenía el exceso de levadura. Porque el horno era diferente y la receta también. Vaya mosqueo... Total, que al final, las cookies decidieron convertirse en cookies, de las de verdad y dejarse de tonterías bizcochadas. Aunque eso sí, eran enormes. Las siguientes hornadas las hice con círculos más pequeños, para no tener galletas con las que poder arrearle a alguien en la cabeza.

Respecto al resultado, creo que es la masa más rica. La masa, tal cual, cruda. Creo que es la única vez que me he permitido despachar pequeños trozos de masa, con ese toquecillo salado. ¡Quiero más! 

Los M&M se destiñeron un poco con el calor, cosa que ya había leído que podía pasar. Y al menos, el color no desapareció por completo. Rosa re rosa rimane


Me van a perdonar, pero estaban cojonudas. Mi betatester favorita opina que es de lo mejor que me ha salido y se zampó unas cuantas. Personalmente, son de esas galletas de engordar que se comen como churros. Creo que me voy a servir otra de las que quedan. ¿Alguien quiere?





PELÍCULA

Releyendo la introducción a esta receta, casi me parece necesario seguir por el mismo camino y la recomendación de hoy viene de la mano de las distopías. Hay muchas, y de ellas unas cuantas se han ganado mi humilde aprobación. Pero probablemente la de hoy tenga un lugarcillo especial. Comparándola con otras que son traducciones de libros a la gran pantalla (porque señores, eso es una adaptación cinematográfica, un proceso de traducción) donde representan las escenas justo como las había imaginado pero matando la coherencia entre escena y escena (y por lo tanto la historia, la trama, la esencia del libro); esta película me pareció surrealista pero completa en su concepto. Parece difícil de entender, pero el ejemplo de la primera puede ser "1984" en la versión de 1984.

Os voy a dar una pista de la que traigo hoy:


¿Adivinan? Efectivamente, no es una pista muy sutil. Brazil.




Lo primero de todo. Es una película de Terry Gilliam (ex-MonthyPhyton. Y eso supone que es una película rara, surrealista.:

Sam Lowry es un tecnócrata eficiente pero soñador con un puesto de tercera categoría dentro de la gigantesca máquina burocrática que mueve (o paraliza) a una distopía opresiva, inhumana, hundida por la ineficiencia y amenazada por el terrorismo.
Un error en un apellido debido a una mosca caída en la cabeza de un teletipo provoca la detención errónea de un inocente, con consecuencias fatales para éste. Como oficialmente no existen errores en el sistema burocrático, nadie quiere hacerse cargo del papeleo excepto el bienintencionado Lowry. Durante su visita a la familia del fallecido tiene un encuentro casual con su vecina, a la que reconoce como la mujer de sus sueños. Sin embargo ésta huye.
Este descubrimiento hace que, para poder obtener información sobre ella, Sam se someta a los deseos de su madre, una narcisista recalcitrante y muy bien relacionada, obsesionada con darle una carrera a su hijo. Así, Lowry comienza su escalada a las altas esferas a pesar de su naturaleza escrupulosa y poco ambiciosa.
Sin embargo, tanto su implicación en el error burocrático del principio, como su obsesión por la mujer así como sus contactos con un fontanero clandestino, complican la vida a Lowry hasta el punto de que pasa a ser considerado una amenaza para el sistema.

Últimamente estoy un poco ocupada (exámenes), así que os voy a poner un enlace a una crítica de la película que me ha gustado. ¿Para qué voy a escribir una crítica nueva si ésta dice todo lo que yo quiero decir?
Lo que sí me gustaría comentar es que para esta película se estuvo pensando en llamarla !1984 1/2" en referencia a dos obras maestras: el ocho y medio de Federico Fellini y la gran 1984 de Orwell. Hubiera sintetizado bien lo que esta película significa (y aún más mi razón para escogerla para esta receta). Pero el señor Terry tuvo que desestimarla porque ese mismo año se estrenaba una versión de 1984 (ya he hablado de lo que pienso de esa esto... adaptación). 

Recomiendo seriamente la película, y disfrutad de las cookies.



domingo, 7 de abril de 2013

Torrijas fuera de temporada

Siento la no-calidad de la foto, pero cuando todas las máquinas de fotos de casa se confabulan para acabar sin batería, el móvil es el único aliado. Con mi móvil mondonguillo he sacado esta uni´-foto. La taza, por cierto, es un regalo. ¿A que mola?

Me encanta que lleguen los Carnavales. Aproximadamente un par de semanas antes, mi abuela empieza a hacer torrijas. Ella las llama tostadas. Luego, siempre refunfuña de que no va a volver a hacerlas, pero la semana siguiente nos encontramos con una bandeja llena de torrijas. A veces también las hace cuando acaba la Cuaresma. Y en algunos blogs he visto publicar recetas de torrijas y me ha entrado envidia. Aunque ya no es ni Carnavales ni fin de Cuaresma. Tanto, que incluso se han acabado las fiestas de Semana Santa, y mañana vuelta a la rutina.

La receta está sacada del blog La Tanana, ligeramente adaptada, son torrijas de leche condensada y miel:

INGREDIENTES
10 rebanadas de pan para torrijas1/4 l. de leche templada180gr de leche condensadaRalladura de un limón1 huevo3 cucharadas de canela + 1 cucharada de canelaAceite, que cubra dedo y medio de la sartén5 cucharadas de miel

RECETA


"En un cazo, poner la leche, la leche condensada, la ralladura de limón y 3 cucharadas de canela a calentar a fuego medio.Cuando esté integrado, quitar del fuego. Ir vertiendo poco a poco la mezcla en un plato hondo y esperar a que se enfríe una gotita.
Mientras tanto, cortar el pan para torrijas en rebanadas de aproximadamente un dedo de grosor, pero si os gustan más gorditas, podéis hacerlas más gruesas.

Iremos dejando las rebanadas cortadas en la leche para tostadas del plato hondo. La Tanana recomienda dejarlas 3 minutos por cada lado, pero a mi me gustan más empapadas y las he dejado algo más de tiempo, un total de 10 minutos, aunque me he planteado dejarlas algo más, pero por una cuestión de tiempo no lo he hecho. Chupan un montón, así que aunque creamos que hemos hecho mucha leche, puede que no sobre. Podemos ir calentando el aceite de la sartén. 
Batiremos el huevo y huntaremos las torrijas en él. Hay que tener cuidado para que el pan no se rompa por todos los lados, que debería estar mojado. Las iremos friendo de dos en dos en la sartén. Digo de dos en dos, pero puede ser alguna más, la cosa está en que hay que ir controlándolas, que no se quemen y que no queden muy negras.
Cuando estén las dejaremos sobre papel absorbente, para quitarles algo de aceite, porque también chupan mucho aceite.

En un cazo, pondremos la miel y la otra cucharada de canela, junto con una cucharada de agua. A fuego lento lo iremos calentando, para que se integre y se licue un poco. Después, bañaremos las torrjas con la miel."

RESULTADO

No son el postre más bonito. De hecho, desde pequeña he aprendido una cosa. Cuanto más fea es la tostada, mejor sabrá. Está bien variar un poco de vez en cuando. Son sencillas de hacer y a mis golosones preferidos les ha gustado. A mi me encantan. ¿Más que las de mi abuela? Pues no lo sé. Eso sí, un secreto, a mi me vuelven loca frías. Solo puedo añadir una cosa:
Mereció la pena.

Edito. Me acaban de informar que se va opinando por ahí que les falta leche y remojamiento.


PELÍCULA

¿Y qué película pongo yo ahora? Porque le paga Ben Hur, o Espartaco, o alguna de ésas que le encantan a mi abuela y que sean como de época. Pero mis torrijas son de fuera de temporada, así que no me valen. Así que voy a hacer una cosa. Tengo que revisionar una película de los 80. Sí, de los 80. "Dentro del laberinto". Así que mi propuesta es ésta: Cuando la re-vea, edito este post. Si me acuerdo... Y sobre todo, si alguien me lo pide...